


¿Qué es el sexo seguro?
Como todo en la vida, el sexo también conlleva algunos riesgos. Las ITS y el VIH pueden transmitirse cuando te acuestas con otras personas, igual que un resfriado puede contagiarse si te sientas en un metro abarrotado de camino al trabajo.
Afortunadamente, hay formas de protegerse contra el VIH y las ITS. Lo llamamos sexo seguro porque no existe el sexo completamente seguro. Pero si tienes una estrategia para protegerte y te haces las pruebas con regularidad, habrás hecho todo lo posible para proteger tu salud sexual y la de tus parejas. Así podrás disfrutar sin preocupaciones.
Condón
Los preservativos son fáciles, baratos y no tienen efectos secundarios. La ventaja de los preservativos es que están disponibles en distintos tamaños y materiales. Actúan como barrera entre las personas para evitar que los fluidos corporales y las mucosas transmitan virus o bacterias. Encontrar un preservativo que se ajuste bien es un requisito previo para tener buenas relaciones sexuales y para que el preservativo funcione correctamente. Puede leer más al respecto en nuestro texto sobre preservativos aquí.
Como saben, distribuimos preservativos gratuitamente a nuestros grupos objetivo de hombres gays/bi y transexuales que tienen relaciones sexuales con hombres. Pida aquí sus preservativos
PrEP
La PrEP es un tratamiento con comprimidos que reduce el riesgo de contraer el VIH. Los preservativos no funcionan para todo el mundo, y la PrEP te evita tener que preocuparte de ponerte protección justo cuando vas a mantener relaciones sexuales. La PrEP protege contra el VIH y no contra ITS como la clamidia, la gonorrea y la sífilis. Si desea leer más sobre la PPrE, puede hacerlo aquí.
Para obtener la PrEP, es necesario acudir a un médico que pueda hacer algunas comprobaciones y recetar el medicamento. Aquí puedes encontrar tu clínica más cercana que prescriba la PrEP.
Pruebas y prevención del VIH
Todo el mundo está infectado por el VIH, y una parte de protegerse a uno mismo y a los demás del VIH consiste en conocer el propio estado serológico. La única manera de saberlo es hacerse la prueba. Sabiendo que tienes el VIH, puedes empezar el tratamiento y el VIH bien tratado no puede transmitirse a otros. La medicación ha suprimido tanto el virus en el organismo que ya no puede medirse en la sangre. Esto significa que si vives con el VIH, puedes tener muchas relaciones sexuales sin preocuparte de transmitir el virus a otra persona.
Las pruebas de otras ITS, como clamidia, gonorrea y sífilis, son importantes para iniciar el tratamiento. Aunque no tengas ningún síntoma, las infecciones no tratadas pueden causar graves complicaciones con el tiempo. Por eso siempre es buena idea hacerse la prueba una o dos veces al año para estar al tanto. Piensa en ello como si fuera una revisión médica periódica.



