


PrEP
Quizás uses preservativo a veces, rara vez o en realidad nunca. Puede que quieras reducir el riesgo de contraer VIH, pero por alguna razón el preservativo no siempre funciona para ti. En ese caso, PrEP puede ser una opción. Tomar PrEP significa usar medicación para reducir el riesgo de contraer VIH.
PrEP significa profilaxis previa a la exposición, es decir, tomar medicación de forma preventiva para evitar que el VIH se transmita durante las relaciones sexuales. Algunas personas usan solo PrEP, mientras que otras lo combinan con preservativo. También puedes elegir diferentes estrategias en distintos momentos. Tú decides tu propio nivel de protección.
¿Cómo se obtiene PrEP?
Para acceder a PrEP, necesitas contactar con un centro de salud que prescriba y haga seguimiento de tu tratamiento. Actualmente existen varios centros en todo el país que ofrecen PrEP. Para encontrar el más cercano, puedes visitar el mapa de PrEP y pruebas de RFSL.
- Debes estar completamente seguro/a de no tener VIH antes de comenzar con PrEP.
- La protección es muy alta, pero no del 100%.
- Olvidar pastillas = menor protección. Toma tu medicación todos los días.
- PrEP no protege contra clamidia, gonorrea o sífilis. Solo el preservativo reduce el riesgo de otras ITS.
- PrEP puede tener efectos secundarios.
- El seguimiento es importante; consulta con tu médico qué pruebas debes hacerte.

PrEP y el sistema de protección de costes
PrEP está aprobado en Suecia y está cubierto por el sistema de protección de costes. El paciente paga unos 220 SEK al mes. El límite es de 3800 SEK en 12 meses, por lo que el coste puede variar.
Es fácil olvidar la medicación. Consejos:
- Configura un recordatorio diario.
- Lleva pastillas contigo.
- Déjalas visibles en casa.
PrEP a demanda
PrEP puede tomarse diariamente o a demanda durante periodos de mayor actividad sexual. No se recomienda para hombres trans ni personas con vagina.
- Toma 2 pastillas 2–24h antes.
- Luego 1 diaria.
- Continúa 48h después.




