


Hepatitis A, B y C
Transferencia de fondos
La hepatitis es una inflamación del hígado causada por virus, y existen tres tipos comunes: hepatitis A, B y C. Las tres se contagian de diferentes maneras:
- Hepatitis A se transmite por contacto fecal-oral, es decir, entre el culo y la boca. A menudo se produce a través de alimentos o agua contaminados, pero también por contacto sexual, sobre todo al lamerse el culo.
- Hepatitis B se transmite a través de la sangre y los fluidos corporales, como el semen, las secreciones vaginales, las secreciones anales y la sangre. Puede propagarse a través de las relaciones sexuales sin preservativo y el uso compartido de jeringuillas u otros instrumentos de inyección.
- Hepatitis C se propaga principalmente por contacto sanguíneo, por ejemplo a través de jeringuillas compartidas o herramientas de tatuaje no esterilizadas. La transmisión sexual es menos frecuente pero puede ocurrir, especialmente en prácticas sexuales en las que puede haber sangre, como el fisting o compartir juguetes grandes. Es más susceptible de contraer hepatitis C si tiene otras ITS.
Síntomas
En ocasiones, la hepatitis puede pasar desapercibida, pero cuando aparecen los síntomas:
- Fatiga y debilidad.
- Náuseas y vómitos.
- Dolor de estómago, especialmente en el lado derecho, bajo las costillas.
- Orina oscura y heces claras.
- ictericia (piel y ojos amarillentos)
Pruebas
En lo que respecta a las pruebas, la principal prueba de rutina es la de la hepatitis C, pero también puede hacerse un análisis de sangre para la hepatitis A y B si existe algún motivo.¿Sospecha que puede tener hepatitis? La prueba de la hepatitis C se realiza mediante un análisis de sangre. Si ha mantenido relaciones sexuales sin protección, ha compartido agujas o ha estado en ambientes de riesgo, es conveniente que se haga las pruebas con regularidad.
Tratamiento
- Por lo general, la hepatitis A desaparece por sí sola en unas semanas o meses, y posteriormente el organismo desarrolla inmunidad frente al virus.
- La hepatitis B también puede desaparecer por sí sola, pero algunas personas desarrollan una infección crónica que puede dañar el hígado. Existe tratamiento para la hepatitis B crónica. La hepatitis B no se cura, pero hay tratamientos que pueden mantener el virus bajo control y vacunas que protegen de la infección.
- La hepatitis C puede tratarse con medicamentos antivirales que suelen curar la infección. Es importante tratar la hepatitis C para evitar daños hepáticos.
Vacuna
- Existen vacunas eficaces contra la hepatitis A y la hepatitis B. La vacunación se recomienda especialmente a los hombres y transexuales que tienen relaciones sexuales con hombres, a las personas seropositivas y a quienes viajan a zonas con alta incidencia de hepatitis. La vacuna es gratuita en varias regiones para los grupos de riesgo. Pregunte en su clínica cuál es la aplicable.
- Aún no existe vacuna contra la hepatitis C, pero es posible protegerse contra la transmisión mediante inyecciones y conductas sexuales seguras.
Cómo protegerse
Para mantener el hígado sano y evitar la hepatitis:
- Vacúnate contra la hepatitis A y B.
- Utilizar preservativos durante las relaciones sexuales para reducir el riesgo de contraer hepatitis B y C.
- No comparta nunca jeringuillas ni instrumentos de inyección.
- ¿Vas a compartir juguetes sexuales o una persona va a hacer fisting a varias? Cambia los preservativos y los guantes entre cada persona.
- Lávate bien las manos para protegerte contra la hepatitis A.
- Ten cuidado con los tatuajes y los piercings, y asegúrate de que las herramientas estén esterilizadas.
Con la protección y los conocimientos adecuados, puede disfrutar del sexo y la intimidad sin preocuparse por la hepatitis.



